jueves, 29 de julio de 2010

Flacos logros

Orgullosa comenta como su hija de 16 años hizo 3 semanas de dieta sin desfallecer. Luego comenta que ella nunca ha pasado de 45 kilos porque toda su vida ha estado pendiente y a la menor tentación vuelve a su régimen. Confiesa que tal vez el mayor logro de su vida es la talla 6. Que ha sido un gran sacrificio pero que siempre ha tenido la fuerza de voluntad para pasar el hambre que sea necesaria y volver a su peso ideal. Trato de cambiar de tema. Imposible. Luego comenta que varias veces les han dicho en la calle que parece la hermana de su hija. Ella tiene 43 años y no tengo corazón para decirle que es evidente quien es la mamá. Mi amiga Paula y yo la escuchamos con paciencia. Nosotras por el contrario, exhibimos curvas, brasieres desbordados y un apetito voraz del que según ella deberíamos avergonzarnos. Volvemos a intentar el cambio de tema. Paula esta triste, acaba de volver de Brasil y tiene los sentimientos encontrados. Yo trato de consolarla. Madame 45 kilos empieza a hablar de tranquilizantes y antidepresivos. De cómo prácticamente no puede vivir sin ellos y nos da el nombre del doctor que los receta. Aparece su hija de la nada y nos muestra sus muslos. Nos explica que perdió 3 centímetros de diámetro en cada uno. Que nunca en su vida había sido tan feliz. Hora del postre. Paula y yo nos dedicamos a las fresas con chocolate, yo le tomo la mano y le digo que poco a poco se le va ir pasando la tristeza. Madame 45 kilos comenta que no vale la pena sufrir con la industria farmacéutica a su servicio. Mi esposo del otro lado de la mesa me manda un beso. Madame 45 kilos le dice que nos está convenciendo de ponernos a dieta. Mi esposo, que se ha tomado varios vasos de planteur me lo prohíbe. La última vez que hizo dieta, comenta, perdió una talla de brasier, y yo no puedo permitir eso, es mi tesoro. Todos se ríen y yo atravieso la habitación para abrazarlo.

La noche me deja pensando en los “logros” que a veces nos imponemos las mujeres. No estoy libre de pecado. A través de mi vida he pasado por dietas, tratamientos y doctores. 3 centímetros de muslo. 5 kilos menos. Por alguna extraña razón, nos convertimos en adoratrices de la inquisición estética. Toda la seguridad se esfuma en unos kilos de más. Concurso cruel en el que la capacidad de pasar hambre se vuelve un plus. El deporte se parece más a la flagelación, con el cual pagamos por nuestros pecados. Flacos logros por los que no seremos recordadas.

Abrazo a mi esposo que ronca. Yo quisiera ver a la mujer que él ve cuando me mira y sentir que el 95 C es mi tesoro. Tal vez sea ese el verdadero logro.

5 comentarios:

Annika dijo...

Me encantó!

maria ines dijo...

Muy bueno...echale una mirada a un programa de M6 ...Belle toute nue...lo dan los lunes. Critican la obsesion por la flacura en Francia y le enseñan a las mujeres a querer sus curvas.

Rosalía dijo...

Excelente.... y vivido por estos muslos... y estas lonjas.

Wilmar dijo...

jajajajajaj, ay mujer este blog tuyo es excelete, no soy mujer, no hago dieta, es mas, creo q o me fijo en ello mucho, odio los excesos, y si, eso de las dietas me suena a exceso a exceso de cortes innecesarios de libertad :P

Asi que no se corte chicas, de verdad que no hay nada mas espectacular y romatico que ver a la mujer que te parece tan atractiva disfrutando de unas buenas fresas con crema o de un postrecito de chocolate.

Lo importante no son los 45 kilos es la salud y la felicidad, si eres feliz y gozas de buena salud... los 45 kilos que se los queden las modelos, al fin y al cabo les pagan para eso, y muy bien además....

Saludos

Anónimo dijo...

Como siempre le digo a mi esposa: La adoro al natural. "Reubenesque". Y como simpre les digo a mis amigos gringos, "I like my women the same way I like my steak: Thick like a motherfucker".

Como Siempre, Excelente post.

Alex Delgadillo