jueves, 7 de abril de 2011

Cifras y datos

Este era un hombre sin encanto. Burdo y sin gracia al exterior. Vacío y sin sentido del humor. Dirigía sin piedad el área de ventas de una de las compañías en las que trabajé antes de graduarme. Cifras y datos. Cifras y datos. Repetía a falta de otros argumentos. Las personas a su cargo no lo miraban a los ojos porque eso los habría delatado, pero a la hora del almuerzo lo descueraban hasta reducirlo a su mínima expresión. Para compensar, o tal vez porque era su único objetivo, nada en su atuendo carecía del logotipo de una marca reconocida. Los días de casual friday parecía un árbol de navidad de pequeños y grandes logotipos. El resto de la semana se las ingeniaba para que la corbata diera la vuelta y así quedara al desnudo el pobre señor Hermés.

Sobra aclarar que nunca estuve entre sus personas favoritas. Lo cual habla bien de mi.

Algún día mientras empezaba una reunión, y atrapados en el silencio de no tener nada que decir, alguien comentó que era muy bonito su reloj. Y finalmente este hombre tuvo un tema de conversación. Nos dejó claro el precio, el lugar donde lo había comprado, que era la segunda vez que tenía este modelo, porque el primero se le había pendido después de un partido de squash en el club, que una vez había tenido el mismo reloj que tenía James Bond, pero que también se le había perdido, que le había tocado encargar en Suiza uno idéntico... y cuando yo pensé que nada podría ser peor, uno de los vendedores entró y me preguntó como me había salido el carro. El carro. Un Fiat 147 amarillo pollo al que se le entraba el agua  por las puertas cuando llovía y al que no le funcionaba la reversa. Creo que nunca en mi vida disfrute tanto algo como este carrito. El primero. Pagado con lo que me ganaba en esta empresa del demonio.

- ¿Compraste carro?
- Si.
- Si acá la doctora Angelita se nos compro un pichirilo lo mas de bonito. Se ve toda tierna en su cucarroncito amarillo.
- Señor no se dice "lo mas de bonita".... y qué carro compraste?
- Un Fiat.
- Una navecita doctor, un 147 todo engalladito. Toca es que lo lleve donde un amigo que yo le recomiendo para que me le mire lo de la caja.
- Pero no es nuevo?
- No.
- Eso que va a ser nuevo doctor, eso es un "clásico".

Y para instruirnos a los presentes, este hombre encantador empezó a hablar de su carro. Primero nos explico que el precio de sus carros iba aumentando de acuerdo a su edad. Así al mirar el carro sabría que estaba progresando. En el cálculo de sus finanzas siempre estaba el rubro del crédito, que correspondía a un 18% de su salario, lo que le garantizaba mantener su nivel de vida y progresar a buen ritmo. Afortunadamente llego a la reunión el último vendedor y empecé mi presentación de "servicio al cliente".

A este hombre le agradezco haberme liberado del yugo de las marcas. Cuando me antojo de algo, lo recuerdo con una cachucha rosada con un logo enorme que usaba un sábado que lo encontré en una bomba de gasolina y se me pasa.

Esta semana he pensado mucho en él, a raíz de una información que cuenta que la séptima fortuna del mundo pertenece al francés Bernard Arnault  dueño de las marcas más reconocidas: Belvedere, Cape Mentelle, Chandon Estates, Château d'Yquem, Cloudy Bay,Hennessy, Krug, Mercier, Moët & Chandon, Dom Pérignon (vinho), Newton, Terrazas de los Andes, Cheval des Andes, Numanthia, Ruinart, Veuve, Clicquot, Glenmorangie, Ardbeg, 10 Cane, Wenjun, Chaumet, Dior Watches, Fred Joaillier, TAG Heuer, Zenith International S.A., Hublot, De Beers, Louis Vuitton, Fendi, Bvlgari, Berluti, Céline, Donna Karan, Nowness, Emilio Pucci, Givenchy, Kenzo, Loewe, Marc Jacobs, StefanoBi, Thomas Pink, Lojas, DFS Selective Retailing, Sephora, La Samaritaine, Le Bon Marché, Starboard Cruise Services, Parfums Christian Dior, Guerlain, Parfums Givenchy, Kenzo Parfums, Acqua di Parma, BeneFit Cosmetics, Fresh, Perfumes Loewe, Make Up For Ever.

Yo me pregunto si Bernard Arnault  necesita de un crédito del 18% de su salario para pagar un carro que le ayude a medir cuanto ha progresado. Me pregunto también que pensaría si se encontrara con este "amigo" mío en un viernes casual. Que muchas de estas marcas son fabricadas en maquilas y "barcos chinos" donde la misma maquina cose una LV o un morral de El Éxito. Sin entrar en detalles escabrosos respecto de los salarios de los operarios. No se si valga la pena que el señor Arnault sea más rico con el patrocinio de mis regalos de cumpleaños.Me pregunto si la repartición de la riqueza podría ser más equitativa si el consumo no estuviera alienado por las marcas, pero yo de cifras y datos, más bien poco.