viernes, 12 de febrero de 2010

Tener un tío

Tener un tío que te enseñe a jugar futbol. Que te deje hacer ruido con el piano y desafinar su guitarra. Que te lleve a comprar el pan y te gaste buñuelo. Que se ría cuando estas insoportable. Que celebre cuando eres maleducado. Un tío que te lleva a jugar al parque y que pelea con las niñas cuando no te dejan entrar a su “cocina”. Que se levanta a jugar contigo a las seis de la mañana. Que corrió detrás de ti por todo el aeropuerto a pesar del calor y la multitud. Un tío como este mereció el honor de ser la primera persona a la que llamaste por su nombre: “Tati” (Santi). Tienes suerte. Tienes tremendo tío.

2 comentarios:

Emilia dijo...

Que suerte tiene el chicorio!! Tanto amor a su alrededor!

Anónimo dijo...

Genial!